Con once años ingresa en el Postulantado de Escoriaza. Allí está cuatro años hasta iniciar su Noviciado en Elorrio, el 4 de Septiembre de 1930. Un año más tarde en la fiesta de María Reina de los Apóstoles, el 5 de Septiembre, realiza su primera confesión. Después de tres años de estudio en Vitoria y Segovia, inicia su tarea docente en Septiembre del año 1934 en el Colegio de El Rollo (Soria), convertido en la nuestros días en residencia de ancianos dependiente de la Diputación Provincial. La guerra española supone un paréntesis en su actividad habitual; es movilizado en el Cuerpo de Sanidad en los Frente de Asturias, Cataluña y Valencia. En julio de 1939 queda libre de sus obligaciones militares.
Empiezan aquí los años en que Don Vicente ejerce como profesor de primera enseñanza: en Valencia un año, en Madrid cuatro, y en Ciudad Real ocho. Es también ésta la época en la que madura su vocación religiosa y realiza la profesión perpetua. Su compromiso definitivo tiene lugar el 15 de agosto de 1940 en Escoriaza. Tal y como era frecuente en esos años, simultanéa su trabajo como profesor con la terminación de sus estudios oficiales. En Septiembre de 1941 consigue el título de Magisterio en la Escuela Normal de Avila. De 1952 a 1956 dedica su actividad a la formación de candidatos a la vida religiosa: es el fundador y el primer director del Postulantado que se inicia en La Parra (Avila), antes de que se termine de construir el nuevo Postulantado de Valladolid. Está aquí un año y, a continuación, durante otros tres dirige el Postulantado misionero de Segovia.
En 1956 llega al Colegio de El Pilar de Madrid como director de primera enseñanza, cargo que desempeña ni más ni menos que durante treinta y un años. Es la etapa más dilatada de su actividad, son sus años de plenitud, en los cuales se entrega con toda generosidad y con toda eficiencia a su labor educativa. En la primavera de 1981 D. Juan Antonio Ortega Diaz-Ambrona, como Ministro de Educación, le impone la Encomienda de Alfonso X el Sabio en reconocimiento de su dedicación a la docencia. Al final del curso 86-87, ya con 72 años de edad, dejo su puesto de dirección. Continúa en la comunidad del Colegio del Pilar como persona de referencia para familias y antiguos alumnos. Realiza esta misión durante doce años en la medida en que sus fuerzas se lo van permitiendo.
Los pulmones y la columna vertebral están cada vez más débiles. La crisis definitiva empieza el 26 de julio pasado. Cuando Don Tomás Garay va su habitación a primera hora de la mañana lo encuentra prácticamente inconsciente. Es internado en la UVI del Hospital San Camilo y pasa después al de La Princesa. Sale de él para trasladarse a la Comunidad de Siquem ya en condiciones muy precarias. El tres de octubre nos deja para entregarse definitivamente en manos del Padre.